jueves, 14 de marzo de 2013

JUGANDO CON EL METAMODELO


 
PRÁCTICA 3
 
La práctica número 3 de la asignatura Habilidades de Comunicación en Trabajo Social del día 9 de marzo de 2013 se encontraba dividida en 2 partes. Antes de comenzar, el profesor nos dividió a los alumnos en parejas de tal forma que trabajáramos con una persona con la que no estuviéramos habituados a trabajar. Tras esto, con nuestras respectivas parejas, realizamos un ejercicio que consistía en rellenar una tabla en la cual se nos ofrecían una serie de frases. Teníamos que reconocer en cada una de las frases la “violación” y el “desafío”. La violación consistía en reconocer una generalización, eliminación o distorsión de dicho enunciado, mientras que en el desafío, desde el sentido común, había que elaborar una pregunta de manera sencilla que haga caer al supuesto interlocutor a la reflexión.
Una vez acabada esta parte, teníamos que realizar un role-playing con nuestro compañero, representando el papel de paciente y terapeuta para apreciar si habíamos comprendido el objetivo de la práctica, el cual era que mediante una pregunta directa el paciente reflexionara sobre el problema en vez de realizar una pregunta con la que el cliente pudiera atribuir más inconvenientes a la situación
Al finalizar la actividad cada grupo expusimos aquellas frases con las que habíamos presentado un mayor problema a la hora de realizar el “desafío”, coincidiendo mayoritariamente en 2 frases:
“Él siempre está mirando la televisión: él no me quiere”.
“Si empiezas otra vez, me voy”.
Esta práctica nos resultó un poco compleja, debido a que a la hora de escribir la “violación” y el “desafío” no sabíamos exactamente que palabras serían las correctas, ya que no sabíamos si la pregunta desafío que escribimos sería directa y concisa en vez de reflexiva.
En el momento de realizar el role-playing nos dimos cuenta de las preguntas mal formuladas anteriormente, ya que al ponerlo en práctica supimos qué preguntas iban con la intención de indagar sobre el problema y cuáles no.



 


 

jueves, 7 de marzo de 2013

PREJUICIOS Y EMOCIONES

1/03/2013
PRÁCTICA 2

En este taller comenzamos realizando de forma individual un ejercicio en el que exponíamos nuestros prejuicios hacia un determinado tipo de personas, explicando también que sentimientos y/o emociones nos producen estos individuos. Después de manera grupal hicimos una puesta en común de nuestros prejuicios.
Tras exponer cada miembro del grupo hacia qué  personas tenemos prejuicios, así como las emociones que dichos individuos nos provocan, descubrimos que cierto tipo de personas provocaban malestar a todos los miembros del grupo. Este ha sido el resultado de nuestra puesta en común:
-En nuestro grupo no toleramos a las personas maltratadoras. Los sentimientos que nos producen son asco, así como rechazo y tristeza. No entendemos como una persona puede maltratar a su pareja, e incluso a sus propios hijos, provocándoles a estos unas secuelas muy difíciles de eliminar. Si tan inferiores se sienten, que no lo paguen con aquellos que quieren, o deberían querer.
-Tampoco toleramos a aquellas que utilizan a otras personas para su propio beneficio, que pueden llegar a resultar muy agresivas en caso de que las cosas no salgan como ellos quieren. Los sentimientos que nos provocan son preocupación, rechazo y desconfianza. No entendemos como a una persona no le importe abusar de los demás únicamente para llegar a lo más alto. El éxito personal depende de uno mismo, y por tanto de todo tu potencial, no en la “eliminación” de adversarios.
-En nuestro grupo tampoco toleramos a los machistas. Los sentimientos que nos producen son asco, rabia y rechazo. No entendemos cómo puede haber personas que actualmente consideren que una mujer es inferior a un hombre, todos tenemos las mismas capacidades para desempeñar cualquier tarea, todo dependerá de que potenciemos unas habilidades u otras. Pero mientras la sociedad siga imponiendo un modelo sexista, el cambio todavía será difícil.
-No toleramos tampoco a las personas homófobas. Los sentimientos que nos provocan son de tristeza, asco y rechazo. El hecho de que una persona sienta preferencia por las personas de su mismo no debería ser motivo de burla y de exclusión. Mientras que la unión de dos personas del mismo sexo siga viéndose como algo extraño, la homofobia todavía seguirá presente en la sociedad.
-De manera grupal, tampoco toleramos a las personas inmigrantes que, tras su llegada a España (o aquel que sea su país de destino) se saltan las leyes y cometen toda clase de delitos. Los sentimientos que nos provocan son de tristeza, preocupación y tensión. No solo los inmigrantes son personas que cometan delitos, pues de todo hay. Y sabemos que personas inmigrantes no cometen ninguna clase de delito y solo buscan una vida mejor. Pero el hecho de que unos no cumplan las normas provocará un rechazo general hacia toda esta población, lo que avivará los prejuicios contra estos, haciendo muy difícil el poder eliminarlos.

¿Cómo les atenderías si acudieran a vuestra consulta a pedir ayuda?
Como profesionales, aunque se nos presenten este tipo de personas ante las cuales hemos mostrado prejuicio, nuestro deber como profesionales sería ayudarlas por un igual, intentando ignorar estos aspectos de su personalidad, ya que todas las personas tenemos los mismos derechos a ser tratadas por un igual.
A pesar de esto, debemos tener en cuenta que puede producirse un rechazo por nuestra parte hacia este tipo de personas, y esto puede conllevar a tener que derivar a estos individuos a otro profesional para que de esta manera puedan recibir la ayuda que necesitan.
Con los casos anteriormente citados, hemos elegido a la persona maltratadora como ejemplo, ya que como trabajadores sociales, nuestro deber es ayudarle en caso de que nos pida nuestro consejo o ayuda. En nuestro grupo no llegamos a comprender como este tipo de personas son capaces de perjudicar a sus seres queridos, volcando su frustración personal de forma física y verbal hacia la víctima.
Aunque somos conscientes de esta gravedad debemos concienciarnos de que en un futuro como trabajadores sociales, a pesar de nuestros prejuicios hacia ellos, tendremos que ofrecerles nuestra ayuda profesional en el caso de que la necesiten, con lo que demostraremos nuestras competencias éticas y técnicas.